La Argumentación, seduciendo a través de la palabra
El texto argumentativo es aquel que tiene como objetivo convencer o persuadir al destinatario del mismo.
No es lo mismo “convencer” que “persuadir”. Cuando uno convence, el destinatario es conciente de la acción del emisor del texto, apoyándose en razonamientos lógicos. Cuando uno “persuade”, lo hace sin que el destinatario se de cuenta, además apela a las emociones y sentimientos de su receptor.
Siempre que uno argumenta “seduce”, es decir, atrae hacia uno (este es el concepto real del término seducción), a través de la palabra, volviéndose ésta en un arma muy importante que hay que saber manejar y utilizar.
Todo texto argumentativo gira en torno a un tema polémico, es decir, controversial, del que existan como mínimo dos opiniones o posturas totalmente diferentes. Por ejemplo, un tema polémico sería la nueva ley de medios, sobre este tema existen, como mínimo dos posturas: los que opinan que es la adecuada y correcta y los que opinan lo contrario.
Sabemos que la argumentación puede se oral o escrita.
Su superestructura o partes es la siguiente:
- Planteo del tema: el inicio es muy importante ya que nadie está obligado a leer o a escuchar una argumentación, el real interesado es el emisor de este texto, por lo tanto al principio se debe plantear el tema polémico de manera atractiva (partiendo del título) e interesante, para generar así motivación en el destinatario. Todo texto argumentativo va dirigido a una segunda persona (individual o colectiva), por lo tanto el emisor del mismo debe planificar debidamente su “discurso”, teniendo en cuenta a su destinatario.
- Tesis: es la postura que el emisor del texto posee sobre el tema polémico. Ésta puede ser explícita (cuando aparece escrita en el mismo o es expresada, siempre de manera breve y clara) o implícita (cuando debe ser deducida de los argumentos dados).
- Argumentación o demostración: son las diferentes estrategias argumentativas o procedimientos utilizados para avalar la tesis.
- Conclusión: es el cierre del texto, donde generalmente se confirma la postura inicial.
Estrategias argumentativas:
Aquí se incluirán algunas estrategias básicas utilizadas en este tipo de texto. A lo largo del blog, encontrarán otras acordes a cursos superiores y personas con necesidades específicas.
- Ejemplificación: es dar un caso particular o concreto de otro general o abstracto, por ejemplo, “los jóvenes cada vez leen menos, por ejemplo: “¨(…)En la vereda de enfrente, los defensores aseguran que los chicos son caóticos por naturaleza y que los relatos infantiles son y siempre han sido una expresión simplificada de lo que sucede en la cultura. Por ejemplo, a nadie se le ocurriría criticar de “anormal” el cuento de Hansel y Gretel, donde una bruja tenía por costumbre comerse a los niños.”
El ejemplo anterior, es directo, ya que se encuentra anunciado y claramente identificado en el texto con un marcador textual como “por ejemplo”. También existe la ejemplificación indirecta, cuando el ejemplo no está introducido por estos marcadores textuales, apareciendo después de una coma, punto y coma o punto. Por ejemplo: “ (…)El tatuaje se ha convertido en moda. Y si las modas responden a un fenómeno profundo, ésta tiene que ver con una nueva cultura del cuerpo, con una demanda de mayor libertad corporal. Han desaparecido barreras de pudor: el cuerpo se muestra, se libera y se experimenta con él. Hay tatuajes románticos con los nombres y figuras que nuestra generación grababa en los pupitres.
- Enumeración: mencionando como mínimo tres elementos. Por ejemplo: “Se marcaba a los esclavos, las prostitutas y los criminales.”
- Comparación: en este caso se mencionan las diferencias entre distintos elementos. En muchas ocasiones se la denomina “comparación por contraste”. Por ejemplo: “Mientras la comunicación oral es cara a cara e inmediata, la escrita es diferida en el tiempo y en el espacio”
- Analogía: es el caso contrario al mencionado anteriormente: se mencionan las semejanzas entre elementos. Por ejemplo: “la muerte trágica de Rodrigo es similar a la de Gilda: en accidentes automovilísticos, en la cumbre de sus carreras…”
- Causa – consecuencia: se mencionan los hechos y sus resultados o viceversa. Por ejemplo: “El rito de marcar el cuerpo tuvo una historia aún más oscura. Se marcaba a los esclavos, las prostitutas y los criminales (causa). Por eso generaba un masivo rechazo (consecuencia)…”
- Refutación: es contradecir, total o parcialmente los dichos de una persona. Es fundamental que se mencione lo expresado por aquel a quien se refuta, ya que se corre el riesgo de que el que lea texto o escuche el discurso no conozca su opinión. Por ejemplo: “no estoy de acuerdo con Andrés cuando expresa que la violencia disminuyó, ya que se ve en los medios de comunicación diariamente ejemplos que demuestran lo contrario”.
- Concesión: es lo opuesto al recurso mencionado anteriormente, es dar la razón o coincidir con las apreciaciones de una persona. Por ejemplo: “Coincido con los dichos de Andrés al decir que la violencia va en aumento”.
- Pregunta retórica: es aquella que tiene como objetivo hacer que el destinatario reflexione sobre lo cuestionado. La respuesta no debe estar presente. Puede ir en cualquier parte del texto, desde el título hasta en la oración final. Por ejemplo: un texto que hable del compromiso individual con la mejora o construcción de un país mejor podría preguntar: “¿Qué pasaría si todos nos comprometiéramos realmente a mejorar nuestro país?” “¿Estamos dispuestos a hacerlo?”
- Cita de autoridad: existen varios tipos de cita: la de autoridad (donde se mencionan los dichos de otra persona que es importante en el tema a debatir, dándole fuerza y validez a lo expresado), presentando resultados de estadísticas, encuestas y estudios de grandes organismos como la Organización Mundial de la Salud, etc. (dando datos que no puedan, en principio ser discutidos o puestos en duda), refranes, frases y dichos populares (legitimados por el uso diario y masivo de los miembros de una sociedad), trascripción de fragmentos de textos, conocido también como intertextualidad (relación entre dos textos). Un ejemplo de cita sería: (…) “Como la estética bizarra de los grupos juveniles pesados, que confirmaban así la reflexión de Nietzsche: en épocas de paz, el hombre belicoso se abalanza sobre sí mismo.”
- Explicación: es ampliar o profundizar una idea dada. Por ejemplo: “Los tatuajes pertenecían a la cultura carcelaria y de los marineros. Su origen puede rastrearse mucho más atrás, en tribus que se pintaban por razones religiosas o guerreras. Adornos que se adherían al cuerpo como talismanes para acercarse a los dioses o para infundir temor. El sentido de las marcas de los presos y los embarcados fue diferente: una autoafirmación en la soledad.”
Como ya expresé anteriormente, estas estrategias son algunas de las más importantes.
A continuación dejo un texto argumentativo a modo de ejemplo:
Sucesores de Bugs Bunny, Droopy y Los Picapiedras, los dibujos animados de la televisión actual tienen, sin embargo, notables diferencias con sus antecesores tanto en estética como en contenidos. Nace así una nueva generación de dibujos animados, más delirante y desprejuiciada. Y con ella, como siempre, aparecieron polémicas.
Las críticas apuntan a que los personajes e historias se desarrollan con altas dosis de anormalidad, y que los capítulos tienen una acentuada fragmentación y una llamativa discontinuidad. Esto generaría en los niños una actitud acrítica e irreflexiva por la cantidad de elementos inconexos que dificultan la percepción. También se condena la alta dosis de violencia de algunos (sobre todo los que llegan de Japón) que tienen una inclinación natural por los enfrentamientos físicos y deifican la muerte y la resistencia ante el dolor.
En la vereda de enfrente, los defensores aseguran que los chicos son caóticos por naturaleza y que los relatos infantiles son y siempre han sido una expresión simplificada de lo que sucede en la cultura. Por ejemplo a nadie se le ocurriría criticar de “anormal” el cuento de Hansel y Gretel, donde una bruja tenía por costumbre comerse a los niños. Ni la “alta dosis de violencia” de la historia de Caperucita Roja, con un lobo come abuelas despanzurrado a hachazos, ni los innumerables capítulos donde a Willie, El Coyote, le explotaba una bomba en la cara mientras el Correcaminos escapaba feliz al grito de ¡beep-beep!
Pero más allá de las discrepancias, la pregunta del millón es ¿cuál es el secreto de su éxito?, ¿qué ingredientes comparten los dibujitos que más aceptación logran hoy entre los chicos?,
En primer lugar, casi todos los protagonistas (humanos o no) son niños, ven al mundo desde esa particular óptica y hablan su mismo lenguaje. En segundo lugar, las situaciones también logran una identificación clara con la mente y el mundo infantil, desde las normales (la visita al dentista, la llegada del hermanito), hasta las más fantásticas (viajar en el tiempo, derrotar monstruos y salvar al mundo).
Finalmente, hay que decir por un buen amigo los chicos son capaces de todo. Y en estos dibujos la amistad es un valor que todos los personajes respetan, aunque eso los meta en serios problemas.
Pero basta de análisis teóricos. Para tener un conocimiento profundo sobre los nuevos dibujitos nada mejor que mirarlos con espíritu crítico para poder opinar sobre ellos.
1 Comment
me gusto mucho esta investigacion mucho por que pude aprender grasias.