Todos los seres humanos somos “seres sociales”, es decir que permanentemente necesitamos relacionarnos e interactuar con otros, en definitiva, necesitamos comunicarnos.
La comunicación es un proceso ya que, para que sea eficiente, necesita contar con ciertos elementos y pasos. Al ser un proceso, lo explicaremos así: primero debe existir la intención de alguien llamado emisor de comunicar algo; él es quien crea lo que quiere dar a conocer, expresar, manifestar a otra persona, a quien llamaremos destinatario. Eso que quiere comunicar (lo que sea) constituye lo que se conoce como mensaje. Éste gira, o se refiere sobre un tema en particular conocido como referente. Para que el mensaje llegue y sea interpretado de la manera correcta, el emisor debe elegir el canal más adecuado, es decir, el medio apropiado; éste será el canal de producción, que puede ser escrito u oral y, el destinatario captará el mensaje por medio del canal de recepción, que podrá ser visual o auditivo.
También, el emisor deberá seleccionar el código que utilizará para expresar su mensaje, es decir, el conjunto de signos a utilizar: podrá ser verbal (por medio de letras, palabras, tanto orales como escritas) o no verbal (por medio de colores, sonidos, gestos, etc).
Por supuesto, toda comunicación se da en una situación en particular llamada situación comunicativa: el tiempo concreto, el lugar, los participantes específicos y la intención.
Cuando existen todos estos elementos, pero la intención original no se cumple, estamos frente a la incomunicación, veamos el siguiente ejemplo extraído del libro de lengua: “Aprendamos Lengua 1 E.S.”, de la Editorial comunicarte:
Después del tono internacional se escucha la siguiente conversación telefónica:
- Disculpe, ¿ya llegó Julio allá?
- Caballero, no sé de dónde llama usted, pero aquí todavía es mayo.
Como podemos ver en el caso anterior, están todos los elementos presentes: emisor, destinatario, mensaje, código, canal, referente, pero falló la interpretación del mensaje.
No hay comunicación, cuando falta alguno de los elementos, por ejemplo cuando alguien se está comunicando por chat con otra persona y ésta se va sin avisarle.