Sabemos que los textos argumentativos son aquellos que presentan una opinión o postura frente a temas polémicos, es decir, controversiales, aquellos que se prestan a ser discutidos y a opinar de manera diferente sobre los mismos. Para tener claro sobre qué se discute, hay que tener en cuenta tres conceptos fundamentales que suelen confundirse entre sí: el asunto, el tema polémico y la tesis.
El asunto: es el tema del que se habla, como en cualquier texto, por ejemplo “la corrupción”. Responde a las preguntas “¿de qué se habla? ” “¿Sobre qué se discute, opina o debate?”.
El Tema polémico: incorpora al asunto las posibles posturas a adoptar. Por ejemplo si hoy hay más o menos corrupción que antes, etc. Es fundamental que sean contrarias, así cada uno toma partido o se decide por una o por otra.
La tesis: es la postura que adopta el autor del texto sobre el asunto planteado. Por ejemplo, piensa que ahora hay más actos de corrupción que antes. La tesis es probada o fundamentada por medio de argumentos, utilizando estrategias diversas. La tesis puede ser explícita (si aparece escrita en el texto) o implícita (si se la deduce de lo que el autor expresa en el mismo).

